sábado, 7 de julio de 2012


La familia Garrido, se nos traslada por mótivos laborales de ciudad, ahora tu cereria, tendra una nueva ventana abierta en la ciudad de Malaga.

Pero este no es el motivo de la entrada, sino que quiero dedicar esta entrada, con esta bella estampa a una gran familia, que durante estos ultimos años tantos momentos buenos hemos compartido.

Tu Jose, apostaste por el Cerero, cuando no era facil. A lo largo de estos años hemos ido fraguando una amistad que mas haya de las limitaciones territoriales que tengamos ahora, perdurara a lo largo de los años.

Esto no es una despedida, es un hasta luego amigos que el Stmo. Cristo de la Paz os acompañe en esta nueva andadura de vuestras vidas y os ayude siempre.



3 comentarios:

JMGarrido dijo...

Vaya, vaya, vaya... Menuda sorpresa!! Que mejor despedida y que mejor regalo que ésta fotografía junto al Cristo de la Paz. Y viendo ésta fotografía me paro a pensar y pienso, lo que son las casualidades de la vida, a los pocos meses de llegar a Badajoz tuve la suerte de encontrarme por las calles de San Roque a nuestro querido Cristo de la Paz, fue la primera imagen y mi primer acto cofrade en Badajoz y ahora nos sirve como despedida también... Con todo esto, no me queda otra que pensar que fue El, el Cristo de la Paz, quien quiso que nos conocieramos, mi querido amigo... Gracias a ti y a tu familia por el cariño y la amistad que nos habéis dado en todos estos años y como bien dices, no es un adiós, es un hasta luego y digamos que "la Cerería" se expande a orillas del mediterraneo... Un fuerte abrazo!!

Anónimo dijo...

En Badajoz, vamos a echar de menos tus magníficos reportajes fotográficos. Mucha salud y buena suerte.Que Dios os bendiga a los tres.

JMGarrido dijo...

Gracias "anónimo"...

En todo caso, se echarán de menos los reportajes sobre Badajoz, pero no mis reportajes, pues mi colaboración con "El Cerero" seguirá siendo igual de intensa que hasta ahora, ampliando a una nueva visión cofrade como es la malagueña...

Muchas gracias por tu ánimo y que Dios te bendiga a ti también...